Hay parejas que sienten que cualquier conversación termina mal. Da igual el tema: tareas de casa, tiempo juntos, dinero o pequeños detalles del día a día. Lo que empieza como una conversación tranquila acaba convirtiéndose en una discusión.
Cuando esto ocurre de forma frecuente, muchas personas sienten cansancio emocional, frustración y la sensación de que ya no saben cómo hablar con su pareja sin discutir.
¿Por qué discutimos tanto?
Muchas veces, el problema no es tanto lo que se está diciendo, sino la manera en la que se está diciendo.
Cuando nos sentimos poco escuchados, poco valorados o emocionalmente desconectados de nuestra pareja, es fácil reaccionar desde el enfado, el reproche o la frustración. Es una reacción humana, aunque sabemos que normalmente no ayuda a generar comprensión ni cercanía.
El psicólogo John Gottman, uno de los autores más importantes en el ámbito de la terapia de pareja, investigó durante décadas cómo se comunicaban las parejas y descubrió que existían ciertos patrones de comunicación que aumentaban el conflicto y el desgaste emocional dentro de la relación.
A estos patrones los llamó “los cuatro jinetes del apocalipsis”:
- La crítica constante.
- El desprecio.
- La actitud defensiva.
- La indiferencia emocional.
Pero, ¿qué hay realmente detrás del enfado?
Con frecuencia, detrás de las discusiones hay emociones que no se están expresando de manera adecuada.
Cuando una pareja discute continuamente, muchas veces lo que ocurre es que uno de los dos se siente solo, teme ser rechazado, necesita sentirse importante para la otra persona o simplemente está emocionalmente agotado.
El problema aparece cuando todas esas emociones salen en forma de crítica, ironía o enfado, cayendo como una bomba en mitad de la conversación y empeorando todavía más la situación.
Ejercicios para mejorar la comunicación en pareja
Voy a explicarte tres ejercicios que pueden ayudaros a comunicaros mejor. Eso sí, es importante recordar que pasar de la teoría a la práctica lleva tiempo. No podéis esperar que salga perfecto a la primera, así que necesitáis paciencia y constancia.
- Escuchar sin responder inmediatamente
Aunque sientas la necesidad de contestar mientras tu pareja habla, intenta simplemente escuchar.
Date unos segundos para pensar antes de responder. Respirar, ordenar las ideas y contestar con calma puede cambiar por completo una conversación.
- El ejercicio de “dos minutos sin defensa”
Uno de los dos habla durante dos minutos sobre cómo se siente respecto a un tema concreto.
La otra persona únicamente escucha:
- Sin interrumpir.
- Sin justificarse.
- Sin hacer gestos de desaprobación.
Cuando terminan los dos minutos, quien escucha debe resumir lo que ha entendido utilizando frases como:
- “Lo que entiendo es que…”
- “Creo que te has sentido…”
Después, se cambian los roles.
En este ejercicio no importa quién tiene razón. Lo importante es que ambos os sintáis un poco más comprendidos emocionalmente.
- Pedir una pausa antes de explotar
Si notáis que la discusión se está descontrolando, es importante que alguno de los dos pueda pedir una pausa.
Lo ideal es que ambos acordéis previamente que, si uno necesita parar, el otro respetará ese espacio.
A veces basta con unos minutos; otras veces hacen falta unas horas. Dar un paseo, ducharse, tomar un café o simplemente estar un rato a solas puede ayudar a que el sistema nervioso vuelva a regularse.
Cuando estamos muy activados emocionalmente, nuestro cuerpo entra en estado de alerta y tendemos a defendernos o atacar. En ese nivel de tensión, es muy difícil comunicarse bien.
Retomar la conversación cuando ambos estáis más tranquilos suele marcar una gran diferencia.
Reflexión final
Las parejas felices también discuten.
La diferencia no está en no tener conflictos, sino en cómo se gestionan.
Detrás de muchas discusiones hay dolor, miedo, cansancio emocional y necesidad de conexión afectiva. Por eso, aprender a comunicarse de una manera más sana puede transformar profundamente la relación.
Se puede aprender a discutir sin herirse, sin explotar y sin destruir el vínculo.
Y pedir ayuda psicológica cuando la comunicación está muy deteriorada no significa que la relación haya fracasado. Muchas veces significa precisamente lo contrario: dar el primer paso para intentar reconstruir el vínculo antes de que el desgaste emocional sea demasiado grande.
Porque las relaciones sanas también se construyen.
¿De dónde he sacado esta información?
- John Gottman, J. M., & Silver, N. (2015). Siete reglas de oro para vivir en pareja. Debolsillo.
- John Gottman, J. M., & Levenson, R. W. (1992). Marital processes predictive of later dissolution: Behavior, physiology, and health. Journal of Personality and Social Psychology, 63(2), 221–233.
- Christensen, A., Doss, B. D., & Jacobson, N. S. (2020). Reconcilable Differences: Rebuild Your Relationship by Rediscovering the Partner You Love—without Losing Yourself. Guilford Press.
- Johnson, S. M. (2019). Attachment Theory in Practice: Emotionally Focused Therapy (EFT) with Individuals, Couples, and Families. Guilford Press.
- Markman, H., Stanley, S., & Blumberg, S. (2010). Fighting for Your Marriage. Jossey-Bass.
- Overall, N. C., Fletcher, G. J. O., & Simpson, J. A. (2006). Regulation processes in intimate relationships: The role of ideal standards. Journal of Personality and Social Psychology, 91(4), 662–685.
- Bodenmann, G. (2005). Dyadic coping and its significance for marital functioning. En T. Revenson, K. Kayser & G. Bodenmann (Eds.), Couples coping with stress: Emerging perspectives on dyadic coping (pp. 33–49). American Psychological Association.
- Fincham, F. D., & Beach, S. R. H. (2010). Marriage in the new millennium: A decade in review. Journal of Marriage and Family, 72(3), 630–649.